“Ahora” es el momento

Es raro que te preguntes esto, pero a lo mejor se te ha pasado por la cabeza: ¿cuándo es el mejor momento para hacer X cosa? Bueno, a lo mejor lo que más te suenan son estas palabras: “lo haré cuando tenga dinero”. “Lo haré cuando mi situación sentimental vaya mejor”. “Lo haré cuando sepa más sobre X”.

Eso es posponer. Y también estás procrastinando.  O peor, te estás excusando para no saltar al vacío. Sí, salir de la zona de confort puede ser de lo más difícil, pero una vez cruzas la línea, todo te resultará más sencillo. 

¿Cuándo es el mejor momento para cambiar?

Lo que te puedo decir, es que AHORA es el mejor momento para cambiar. Da igual que leas esto en enero que en abril. Si estás decidido a tener un cambio en tu vida, ya sea en el aspecto amoroso, físico, laboral, o sentimental, “Ahora” siempre es el momento adecuado.

No tengas miedo a salir de tu zona de confort. Si quieres, puedes hacer una lista de las cosas nuevas que hiciste en el 2016. En mi lista figura, por ejemplo, atreverme a probar con un color de pelo diferente,  conducir por primera vez un coche eléctrico, hacer varios viajes inolvidables, o abrirme más con la gente, y aprender a reconocer el valor que tienen ciertas marcas. Nunca había pensado en escribir un email personal a la autora de un blog felicitándola por su trabajo, o que acabaría siendo amiga de una persona que hasta hace un par de meses era sencillamente un compañero de clase.

Puede no parecer mucho, pero el cambio es un proceso largo. No vale con decir: “tienes razón, voy a cambiar”, sino que es un camino que conlleva muchos pasos. Gracias a mi pequeña lista del 2016, conseguí experiencias que han significado mucho para mí: he descubierto el placer de viajar sola, y de tomarme un tiempo que verdaderamente es solo para mí. He ganado en autoestima. Practico un plan detox de todas esas personas que intoxicaban mi vida. Y ahora comienzo a identificarlas más rápido, para al menos saber que no me convienen. He encontrado amistades maravillosas. Me he dado cuenta de que en realidad, todo está a punto de comenzar. 

El empujón siempre nos cuesta, pero el hecho de salir de la zona de confort  ya nos proporciona la energía suficiente para seguir haciendo cosas nuevas. Y esas experiencias únicas van formando un bagaje que nunca olvidaremos.

¿Por qué tendemos a proponernos cosas en enero?

Ya nos íbamos desviando del tema. Entonces, ¿por qué siempre tendemos a ponernos objetivos en enero? ¿Es el mes más adecuado? En realidad, de esto hablé en un post la semana pasada, sobre los propósitos de Año Nuevo.

Pero la respuesta es clara: Porque enero es un inicio. Es la mayor procrastinación que solemos hacer, y suele estar de lo más aceptado: “empiezo la dieta después de las Navidades”, “me pongo a estudiar después de las fiestas”. Después de un período de excesos, nos sentimos mejor cuando pensamos que el esfuerzo que vamos a hacer compensará todo lo que no hemos hecho hasta ahora. Error.

Es un error, porque sigue siendo procrastinar. No me malinterpretéis: un descanso nos hace bien a todos. Lo que no está bien es justificar excesos de los que al final nos arrepentimos. Si estás convencido de que te valió la pena, enhorabuena. Pero si no, debes saber que ese sentimiento de culpabilidad no es posible arrastrarlo para siempre.

Cuando estoy pensando si hacer algo o no, siempre me pregunto: ¿me voy a arrepentir de hacerlo y equivocarme? ¿O me voy a arrepentir más de no hacerlo? En base a esa respuesta, actúo, o no.

Hazlo

Así que solo me queda decirte que te pongas manos a la obra. Ya sabes que “Hablar no cuece el arroz”, por lo que si estás pensando en cortarte el pelo, en aprender cocina tailandesa, o entrenarte para una maratón, es el momento.  Si crees que es hora de que empieces a hacer amigos, de que cortes con otros tantos, hazlo.

Porque una vez comiences, te darás cuenta de todo el tiempo que has perdido pensando en las posibilidades. Y la cantidad de tiempo que podrías haber aprovechado en lugar de estar divagando sobre tu vida.

Planificar, sí. Pero que vaya siempre de la mano con la acción. 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *