Cuando el ‘método Konmari’ entra en tu vida


the_life_changing_magic_of_tidying_blue_be_brave_angleDesde hacía tiempo, había oído maravillas del método ‘Konmari’ para limpiar tu casa… y ya de paso, tu vida. Veía cosas en Twitter y en Pinterest, y de hecho, pensé en hacerme con ese libro del que todo el mundo hablaba, cuando vi que Kikki-K había hecho la portada para la edición de Australia. Pero como llegaban las fiestas y el presupuesto era escaso, decidí comprarlo en una librería. La edición no es tan bonita, pero estaba en español (titulado “La magia del orden”), así que eso era un punto a su favor.

A lo que vamos: Marie Kondo es japonesa, algo que, según los estereotipos, ya es sinónimo de orden. Pero ella fue un paso más allá de su obsesión con el orden y la limpieza, y ha creado su propio método. En su libro te cuenta experiencias propias, tanto de cuando ella era pequeña y se lanzó a la búsqueda de un método perfecto de organización. Habla de sus errores, de su aprendizaje, y poco a poco te va contagiando su estrategia, para que tengas una casa ordenada.

El ‘método Konmari’ en primera persona

PicMonkey-CollageComo llegaba fin de año, decidí que era hora de hacer una de esas limpiezas profundas en mi habitación. Había llegado el momento de examinar todo: ropa, apuntes, libros, y todo eso que guardamos en cajones. Seguí los consejos del método Konmari, y me sorprendió ver cómo el primer día, tiré nada más y nada menos que cinco bolsas de basura. Os preguntaréis qué era lo que guardaba en las profundidades de mi dormitorio, y lo cierto es que encontré de todo: muchísimos recuerdos, cosas que guardé por si acaso, y mil etc.

Mi odisea fue el tema de los libros. Soy una persona que ama los libros, y no los leo una vez, sino dos o más. En ese aspecto, el método Konmari no me sirvió de mucho, porque decía que “si no lo has leído hasta ese momento, no lo vas a leer”. Pero… ¡a mí no me ha ocurrido nunca! Abro cada libro en cuanto llega a mis manos. Y a pesar de no tener tiempo para otras cosas, siempre encuentro un tiempo para la palabra escrita: en el metro, antes de dormir, o mientras desayuno. Sí que me he desprendido de unos cuantos, sobre todo de algunos infantiles: ahora que mi sobrina Paula empieza a trastear con el abecedario, llegué a la conclusión de que ella los aprovecharía mejor.

Aunque Marie Kondo te recomienda hacer todo de una vez, para mí, limpiar por completo la habitación ha sido un proceso que ha durado casi una semana. Y es que aunque mi habitación no es muy grande, tenía almacenadas muchísimas cosas de las que ya no me acordaba. Si me preguntáis, diré que ha sido una experiencia bastante compleja, no por el hecho de tirar cosas, sino por todos los recuerdos que hay asociados a los objetos. He recordado muchas cosas, y quieras o no, algunos sentimientos vuelven a aflorar. Pero cuando has terminado el proceso, te sientes una persona distinta. Puede que sea algo muy exagerado, pero he aprendido bastantes cosas de esta experiencia.

Siete cosas que he aprendido después del ‘método Konmari’

  • No es lo mismo ordenar que limpiar: con el método que propone Marie Kondo, no ordenas, sino que limpias. El orden está asociado con el almacenaje, pero lo que propone la japonesa es sacar de tu vida todas esas cosas que ya no necesitas.
  • Hay que dar las gracias a los objetos por lo que te han servido: puede parecer una excentricidad, pero una vez que das gracias (aunque sea mentalmente) a esos objetos, antes de tirarlos, te sientes menos mal por tirarlos. No pienses en lo que te has gastado, piensa en lo que te ha proporcionado. Y como vas uno por uno, los recuerdos asociados a ese objeto, empezarán a aflorar.
  • Guarda las cosas que te hagan feliz: da igual que sean viejas o que ya no la uses. Seguramente hay algún objeto especial que, por cualquier motivo, eres incapaz de tirar. Pero esto es uno entre diez mil, no lo apliques a todo, porque si no, el método no funcionará.
  • Intenta dar una oportunidad más a aquello de lo que quieras despedirte. A mí me pasó con los libros: no tenía ganas de venderlos, así que liberé mediante bookcrossing unos cuantos, y elaboré una lista con los demás, por si alguno de mis amigos o conocidos quería algún título en especial.
  • No dejes que tu familia cotillee en lo que tiras: probablemente querrán conservar cosas para ellos mismos, pero al final ellos tampoco las utilizarán. Además, te frena mucho a la hora de avanzar en la limpieza de tu habitación, porque tienen la confianza para criticar lo que tiras, y empezarás a sentirte mal, cuando tú ya tenías decidido qué es lo que querías hacer con esos objetos que ya no caben en tu habitación.
  • Si lo compraste hace tiempo y no lo has usado aún, es que no lo vas a usar: aplicado a ropa, a libros, y a cualquier producto nuevo. Si no lo has usado y han pasado más de dos semanas, es que fue una compra impulsiva, porque cuando compras una cosa que te gusta, tienes la ilusión para ponértelo enseguida.
  • El ‘método Konmari’ no es una Biblia del orden: sigue siendo un libro, y un método de otros tantos, y puede que no funcione para ti. Como ya he dicho, en mi caso funcionó, pero no en todos los aspectos.

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