¿Qué es el “mono no aware”?

Mono no aware. Imagen de Glady de la Cruz.

Los que me conocen bien saben de mi pasión por la cultura asiática, más allá de mis propias raíces. Y hoy traigo un concepto japonés que me enamoró en cuanto lo vi. El mono no aware. 

Sabemos de sobra que algunas palabras no tienen traducción al resto de idiomas, y probablemente eso se deba a factores culturales y sociales del país donde se habla esa lengua. Así, como curiosidad, el concepto español de Vergüenza ajena no tiene apenas equivalente en otros idiomas. ¿Será porque en España la vergüenza ajena se siente más que en el resto del mundo? Puede que no, porque el hecho de no tener un nombre, no quiere decir que no lo hayan experimentado. Solo que nadie ha designado un nombre para esa sensación o emoción. Lo mismo ocurre con el Mono no aware.

¿Qué es el Mono no aware?

Sobre el tiempo. Imagen de Glady de la Cruz.

La traducción literal del concepto es “la tristeza de las cosas”. Sí, hace referencia a lo sombrío, a lo melancólico de las cosas. ¿Qué cosas? Todas las cosas. El tiempo nos envuelve a todos, y no podemos luchar contra ello. El mono no aware  nos señala lo efímero de cualquier cosa, especialmente en la naturaleza.

Podríamos pensar que es un equivalente del Carpe diem, pero personalmente, pienso que el Mono no aware se refiere al otro, a lo que estás viendo. Por eso, el ejemplo que te ponen siempre es el del Hanami, que es el festival del florecimiento de los cerezos en Japón. Mientras que el Carpe diem insta a que aproveches ese momento que estás viviendo, porque tú no te volverás a sentir del mismo modo en ningún otro instante, el Mono no aware te susurra que no parpadees, que en cuanto vuelvas a abrir los ojos, todo habrá desaparecido.

Se podría equivaler a la sensación que tienes cuando ves una estrella fugaz: la urgencia que sientes al pedir un deseo, porque sabes que en una fracción de segundo, ya no estará; solo encontrarás la inmensidad del cielo nocturno.

¿Cómo te influye el saber esto?

Mono no Aware. Imagen de Glady de la Cruz.

Tuve esa sensación cuando estuve de vacaciones en Filipinas este último verano. Aún la tengo; cuando recuerdo momentos en los que me di cuenta de lo efímero de las cosas. Estaba viajando por carretera, a las tantas de la madrugada, cuando me fijé en el cielo. Yo, que soy una chica de ciudad, nunca había visto algo así salvo en esos veranos en Filipinas en los que iba a visitar a mis abuelos. Pero esa noche fue distinta, y más tarde me enteraría que lo que vi fueron las Perseidas. Ya conocía el concepto de Mono no aware, pero en ese preciso segundo, me di cuenta de qué era realmente eso. 

No voy a decir que mi vida ha cambiado desde entonces; no es así. Pero sí que tengo otra perspectiva de las cosas. Nada tiene la cualidad de la permanencia: ¿la palabra escrita? ¿las obras de arte? Se hacen grandes esfuerzos para que sean inmanentes en el tiempo, pero nada llegará nunca a la inmortalidad.

El tiempo nos envuelve a todos, y no podemos hacer otra cosa sino saber emplearlo. Sabiendo también que ese tiempo afectará a nuestras cosas. Puede que el método Konmari haga referencia también a esto: nuestras cosas tienen una vida, y tenemos la opción de usarlas como se merecen, o de que alguien más lo haga. Lo que está claro es que si cada segundo es precioso, no debemos malgastarlos Ni los nuestros, ni el de los demás.

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