Planes de verano

Es inevitable: llega el verano, y solo hay dos temas de conversación. Primero, el “qué calor hace”, y después, “¿Te vas de vacaciones?”. Al final, acabas tan cansado de estas preguntas, que te niegas a hablar de lo primero y de lo segundo, empiezas a hacer planes, o a no hacerlos.

En mi caso, es lo primero, pero con algo de lo segundo, porque mis vacaciones consistirán en no hacer nada. Me da pena no poder irme de viaje al extranjero este año, pero la idea es ir ahorrando para algo más grande. 

Por supuesto, entre la parte de los planes, está lo de ir actualizando un poco más el blog. Tengo alrededor de una docena de planes que ya he hecho y que tengo pendientes, pero que por algunas cuestiones u otras, no he podido colgar aún.

Igual a algunos les sorprende este post, pero la verdad es que este sitio nunca ha dejado de ser personal: mi opinión, y las cosas que a mí me gustan. Así que de vez en cuando, me tomaré un respiro para reflexionar, e ir informando de algunas novedades que tienen relación con lo que a mí me gusta: Madrid y las cosas bonitas que te vas encontrando por ahí.

Los últimos meses han sido bastante complicados, por la cantidad de trabajo. El comienzo de las prácticas en Casa Asia, un lugar en el que siempre había soñado trabajar (y de hecho, fue la primera institución a la que seguí cuando comencé en Twitter), y al que me encanta ir porque me aporta muchísimo. Pero si a eso le añadimos, algunos otros proyectos y las clases, el resultado fue una locura de pocas horas de sueño, desorganización, y sobre todo, acumular las ganas de hacer más cosas. Sí, cuanto menos tiempo tengo, suelo querer hacer más cosas.

Tablón de proyectos. Clipboards. Foto de G. de la Cruz.

Estoy renovando parte de mi estudio-zona de trabajo, para poder organizarme mejor en este aspecto, y es lo que espero contaros en los próximos meses. Mi zona de tablones vuelve a estar activa y completamente llena, y de ahí que necesitara también un muro de inspiración, que es en lo que estoy trabajando ahora.

Así que no me da pena si me quedo sin viajar este año, porque se puede aprovechar de otras mil formas diferentes. Solo hay que saber rodearse de personas que te aporten un buen rollo y optimismo a esta vida que ya de por sí es muy dura.

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