Septiembre

Texto de septiembre con un paisaje de un atardecer de fondo

Vale, por fin llega la primera entrada. Después de varios meses de verano, pensando y repensando cómo volver a escribir y a publicar.

No nos engañemos, septiembre es, y ha sido siempre, el mes de los nuevos comienzos y de los cambios. A veces esto se torna incluso de forma absurda, ya que, como procrastinadores que solemos ser, siempre pensamos y nos proponemos en este mes que “estudiaré más este curso”, o “me mantendré al día y aprobaré todas a la primera”, en el caso de los estudiantes. Aquellos que trabajan, dirán cosas parecidas, para no llevarse trabajo a casa, para no agobiarse por su empleo, etc.

Pero no seamos pesimistas. Tampoco quiero pecar de ser una optimista redomada, porque en absoluto lo soy. Pero sí que al menos hoy, en esta primera entrada, quisiera permitirme ser algo positiva. Un gran porcentaje de personas dejarán sus propósitos en apenas un mes. El resto, sí que conseguirán lo que quieren. Lo único que hay que hacer es estar en el segundo grupo. Así de fácil, en un sencillo paso.

En fin. Ahora vamos a lo importante. ¿Qué se puede esperar de un sitio como este? Nada, absolutamente nada. No me propongo tener decenas o cientos de seguidores, solo he decidido tener un espacio donde reflexionar y escribir sobre cosas que me gustan. O que no me gustan. O lugares a los que he ido. O publicar algunos pensamientos que me han venido de repente a la cabeza. Así de sencillo. De ahí el título del blog y de la página: son ideas corrientes.

Así que, quien esté leyendo esto, espero que se entretenga un rato. Poco a poco intentaré completar este sitio, aún medio vacío. Pero dadme tiempo.

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