Vailima, un salón de té para todo

 

Vailima. Foto de G. de la Cruz

Recuerdo que un día, paseando por la Puerta de Alcalá, vi una pizarra que indicaba dónde estaba Vailima. Pero hasta hoy no había ido, y todo ha sido fruto de la casualidad. Pensaba ir a Il Tavolo Verde, que está cerca, y me lo habían recomendado. Pero como hoy lunes estaba cerrada, de casualidad encontramos Vailima. Pincha sobre las fotos de la galería, al final de la página, para verlas a tamaño completo.

Ambiente

El ambiente es encantador. Llegamos a la hora de la comida, pero dejaron que nos tomáramos un almuerzo dulce. Se sabe que hay sitios en Madrid que a la hora de la comida ya no puedes pedir dulces, y todo está reservado para la gente que va a comer.

Los colores que predominan son el blanco y el verde mint, por lo que todo parece muy primaveral. La música es tranquila, con ritmo, y a un volumen adecuado, para que se pueda charlar, si estás acompañado. Lo que es el saloncito, la parte más alejada de la puerta, es algo más oscura, pero aún así es acogedor. Todo el mobiliario es de jardín, pero aún así fue cómodo.

Eso sí, en el sitio hace calor. Pero teniendo en cuenta los expositores, todo lo que ofrecen, y el aroma a dulce que lo invade todo de una forma deliciosa, lo más probable es que tengan hornos.

Comida

Pedimos dos capuchinos y dos tartas, la de chocolate, y el crumble de manzana. Las tazas de los cafés son bastante grandes, por lo que quedas muy contento, y el sabor es muy bueno: no demasiado fuerte, y con bastante chocolate en polvo por encima. Me hubiera gustado, eso sí, que pusieran alguna alternativa en cuanto a los azúcares, ya que solo te dan el sobre de azúcar blanco, sin darte a elegir.

El sabor, muy bueno. El crumble estaba como tenía que estar, crujiente, y el relleno es cremoso. No es el mejor crumble que he probado, pero sí que está bastante bueno. Pero la tarta de chocolate sí que era espectacular: esponjosa, suave y deliciosa. Sí que he probado muchas de ese estilo (incluso puede que haya tomado esa del mismo proveedor, porque el aspecto era el mismo), pero entra en mi lista de las mejores tartas de chocolate de Madrid.

Atención y servicio

Llegamos a la una del mediodía, cuando ya estaban empezando a servir comidas, y aún así, nos dejaron tomar el desayuno. Es de agradecer, cuando nos hemos topado ya un par de sitios que no te dejan hacerlo.

La verdad es que aquí no hay mucho que decir, porque fue todo correcto. No hubo nada malo que destacar, aunque tampoco hubo una gran cercanía. Claro que esto ya es una preferencia personal, pero a mí especialmente me gusta que me pregunten si me ha gustado, si todo estaba correcto, y ese tipo de cosas que hacen que un sitio tenga un trato más personal.

Precio

El café tiene un precio normal, de la media según la zona en la que estábamos. Pero la tarta me pareció cara, pues cada ración cuesta cinco euros. Habiendo sitios en los que te cobran 3-3,50 euros por raciones más grandes e igual de buenas. Aún así, tiene los precios de un salón de té cualquiera.

Vimos también que tienen un menú del día, y el precio nos pareció razonable (10 euros), así que otro día nos gustaría acercarnos a probarlo.

Así que en resumen:

Ambiente
100%

Comida
100%

Atención
85%

Precio
70%

Valoración final: 9/10

Galería

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